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domingo, 26 de noviembre de 2017

LAS NINFAS



Las Ninfas son "doncellas" que habitan las aguas, las campiñas y los bosques; son las personificación de las gracias de la Naturaleza, y en ocasiones pueden ser temibles. Suelen habitar en las grutas, donde pasan su vida cantando e hilando. Es común que las ninfas conformen el séquito de alguna divinidad mayor o incluso el de una ninfa de alto rango (como Circe o Calipso). 

Existe una clasificación de estos seres de acuerdo del lugar donde habitan: 

Melíades: Son aquellas que habitan en los fresnos, son quizá las más antiguas de todas y son hijas de Urano;

Náyades: viven en las fuentes y en el agua corriente.

Nereidas: ninfas del mar en calma 

Oréades: habitan las montañas;

Alseides: Viven en las florestas; 

Existen otras ninfas que se relacionan con un lugar especial, por ejemplo a un árbol determinado. Tal es el caso de las Hamadríades. 

El papel de las Ninfas en la mitología es de suma importancia; intervienen en muchas narraciones folclóricas, a la manera de las hadas. Suelen ser esposas de un héroe; también es común encontrarles como protagonistas de narraciones amorosas. Sus amantes ordinarios son, como ellas, espíritus de la naturaleza (los sátiros, por citar un ejemplo). También en ocasiones se unen a las grandes divinidades (como Apolo o Hermes) quienes no rechazan sus favores. En ocasiones las Ninfas incurren en hechos reprobables para conseguir lo que desean, un ejemplo, es el rapto y acoso a jóvenes que atraen su atención. 


sábado, 25 de noviembre de 2017

LAS MUSAS


Hijas de Zeus, el primero entre los Dioses, y de Mnemósine; son nueve, y algunas tradiciones las hacen descender de Harmonía ó de Urano y Gea. En el Olimpo se dedican a deleitar con sus coros a su padre y a los demás dioses. Sin embargo, esta no es su única función sino que prácticamente presiden el Pensamiento en todas sus manifestaciones: Historia, Astronomía, Matemáticas, sabiduría, elocuencia, persuasión...etc. 

En su "Teogonía", Hesiodo exalta sus servicios; son ellas quienes acompañan a los reyes y les inspiran las palabras adecuadas para aplacar la violencia y propiciar la paz entre los mortales. También les infunden la dulzura adecuada para que le pueblo les ame. Se cuenta que basta que un cantor, es decir un servidor de las Musas, cante las proezas de los hombres para que todo aquel que lo escuche olvide temporalmente sus pesares y dolores. 

El primer canto que entonaron las Musas fue aquel en honor de la victoria de los Dioses Olímpicos sobre los Titanes, cantando las novedades de un nuevo orden en el Universo. 

Existen dos tipos de Musas, las de Tracia y las de Beocia; las primeras habitan cerca del Olimpo y son relacionadas con el mito de Orfeo y el culto a Dionisio, que en Tracia había adquirido gran popularidad. Las otras (las que habitan cerca del Helicón) están bajo las órdenes y protección de Apolo. Este dios dirige sus cantos. 

Existen otros grupos de Musas que han sido asociadas a diversas regiones del orbe, comúnmente se les representa en cantidad de tres. Desde la Grecia Clásica se impone la cifra de nueve musas, son las siguientes:

  • Calíope (poesía lírica)
  • Clío (historia)
  • Polimnia (pantomima)
  • Euterpe (flauta)
  • Terpsícore (poesía ligera y la danza)
  • Erato (lírica coral)
  • Melpómene (la tragedia)
  • Talía (comedia)
  • Urania (astronomía)







sábado, 28 de octubre de 2017

HISTORIA: ¿QUÉ ES UNA POLIS?



Se trataba de una comunidad políticamente independiente de cualquier otra, con sus propias estructuras de gobierno basadas en un cuerpo cívico. Este conjunto de ciudadanos podía estructurarse en grupos con más o menos derechos. Cuando sólo un grupo reducido de ciudadanos gozaba de todos los derechos políticos, se trataba de una oligarquía. Si los derechos se extendían a capas más amplias, incluyendo artesanos, jornaleros, pequeños campesinos, entre otros, podía definirse como una democracia, estadio al que llegaron algunas ciudades al final de la Época Arcaica. Eso no quiere decir que los derechos cívicos alcanzaran a todos, ni siquiera en una democracia: había que excluir a los extranjeros, estuvieran de paso o ya asentados en la polis, y a los esclavos. Además, el cincuenta por ciento de la población, las mujeres, poseía derechos cívicos reducidos, restringidos a ciertos ámbitos como el religioso o el familiar (aunque algunas ciudades, como Esparta, gozaban de derechos de propiedad sobre la tierra igual que los hombres)


Físicamente la polis se organizaba alrededor de un centro urbano, amurallado o no. Desde el punto de vista griego, lo importante para distinguir una polis de una aldea bárbara era que en la polis el espacio estaba organizado. Dentro de esa organización había terrenos y edificios públicos construidos alrededor de la plaza, el ágora, cuyo significado etimológico es: "lugar de reunión". Los ciudadanos se congregaban ahí para las tareas de gobierno o para llevar a cabo diversas actividades y rituales que ayudaban a crear vínculo de unión entre la comunidad, como se hacía también en los gimnasios, auténticos centros de vida social. A diferencia de las ciudades micénicas, en el que dominaban los palacios, el principal edificio de la población griega era el templo. Alrededor de él -y no dentro- se organizaba el culto religioso y las fiestas que servían para reforzar su identidad. Con el tiempo, conforme prosperaron, las polis griegas compitieron por construir templos más lujosos y elegantes. 

Las polis solían ser pequeñas. Incluyendo las tierras que le rodeaban, su extensión media era de unos ochenta kilómetros cuadrados, y muchas apenas llegaban al millar de habitantes. Por supuesto, existían ciudades mucho mayores, como Tebas, Corinto o las ciudades jonias. Un caso extremo era el del Ática, una polis de 2,500 kilómetros cuadrados, cuyo núcleo urbano era la ciudad de Atenas. Se calcula que llegó a haber 700 polis en Grecia. 

LA GIGANTOMAQUIA


Los Gigantes son hijos de la Tierra (Gea), nacidos de la sangre que derramó Urano cuando su hijo, Cronos, le mutiló los genitales. A pesar de su origen divino, no son inmortales, basta que un Dios y un mortal los hiera para provocarles la muerte. Su apariencia es la siguiente: seres enormes con barba hirsuta y larga cabellera, llevan por piernas un cuerpo de diversas serpientes y su fuerza es casi invencible. Nada más nacidos hostilizaron a los Dioses Olímpicos y comenzaron por arrojarles piedras y árboles en llamas a su morada divina. Ante esta actitud, los Olímpicos les hicieron frente.

Zeus, el primero de los dioses, comandó las fuerzas olímpicas, pero antes de iniciar la guerra supo de una hierba que si era consumida por los gigantes les haría invulnerables a las heridas mortales. Por ello ordenó a la Luna, al Sol y a la Aurora que no brillasen hasta que encontrara la hierba. Terminada aquella misión, Zeus reclutó a Herácles (Hércules para los latinos) para que se uniera a sus fuerzas. 



Los principales adversarios de los Gigantes fueron, sobre todo, Zeus y Atenea. A Dionosio también se le vio en la batalla, armado con su tirso y unas antorchas, le secundaban los sátiros. Uno de los duelos que han permanecido en la memoria de la humanidad es aquel librado entre  Herácles y Alcioneo; aconsejado por Atenea, el héroe arrastró a su adversario fuera de Palene, su país natal, ya que cada vez que caía en su tierra natal, el gigante recuperaba su fuerza inicial. Poco después, el gigante Porfirión atacó a Herácles y a Hera, pero Zeus le inspiró un deseo lascivo por su esposa, así que mientras el gigante perseguía a Hera para arrancarle su vestido, Zeus aprovechó y le hirió gravemente, y Heracles lo remató con una de sus flechas. Efialtes sucumbió ante un flechazo de Apolo que le perforó el ojo izquierdo, seguido de otra flecha de Heracles que le perforó el ojo derecho; Dionisio se encargó de Éurito con un golpe de tirso; Hécate derrotó a Clitio a golpes de antorcha; Hefesto le arrojó materiales incandescentes a Mimante.Viendo la derrota cercana, Encélado huyó pero fue alcanzado por Atenea quien le arrojó la isla de Sicilia. Polibotes fue perseguido por Posidón a través de las olas y llegó a la isla de Cos. El Dios rompió una parte de la isla para precipitarla sobre el gigante. Hermes armado con el caso de Hades, que tiene la propiedad de hacer invisible a su portador, atacó a Hipólito, mientras Ártemis atacaba a Gración. Los demás gigantes fueron fulminados por el rayo de Zeus y rematados -como todos- por Heracles. 


viernes, 27 de octubre de 2017

CRONOS: EL PADRE DE LOS DIOSES OLÍMPICOS



De los Titanes que nacieron producto de la unión entre Gea y Urano, Cronos es el más joven de todos ellos; por lo tanto pertenece a las divinidades que precedieron a los Dioses Olímpicos. Entre todos sus hermanos, sólo él auxilió a su madre para vengarse de Urano; tomó la hoz y le cercenó los testículos. Derrocado Urano, Cronos ocupó su lugar en la jerarquía divina y se apresuró a arrojar al Tártaro a sus hermanos los Hecatónquiros y también a los Cíclopes.

Ya con el dominio del Universo, Cronos se unió a su hermana Rea. Gea y Urano, depositarios de la sabiduría del mundo, le advirtieron a Cronos que uno de sus hijos lo derrocaría. El Titán, preocupado por la profecía, devoró a cada uno de sus hijos, excepto a Zeus, quien fue protegido por su madre y enviado a Creta para que ahí se criase lejos de su padre. 

Años pasaron, y cuando Zeus creció lo suficiente, se dirigió con Metis para que le ayudase a derrotar a su padre. Ésta le dio una pócima para que la tomase Cronos, y con ello el Titán vomitó a sus hijos que otrora había engullido. Unido a sus hermanos, Zeus enfrentó a su padre en una guerra que duró diez años y de la que saldría vencedor, aquella contienda fue llamada "La Titanomaquia". 

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Además de los hijos que tuvo con Rea, Cronos tuvo de Fílira al centauro Quirón, ser de doble naturaleza, mitad hombre, mitad caballo. Efectivamente cuando se unió a ella, Cronos tomó la forma de un caballo y a ello se debe la naturaleza de aquellos seres. Algunas fuentes afirman que también fue el padre de Hefesto y de Afrodita, pero estas versiones son las menos difundidas y su autenticidad está en duda. 



En la tradición religiosa órfica, Cronos aparece liberado de sus cadenas y habita la isla de los Bienaventurados. Esta reconciliación de Crono con su hijo Zeus, considerado aquel como rey bueno, el primero que haya reinado en el cielo y la tierra, ha conducido a las leyendas de la Edad de Oro. Contábase en Grecia en épocas muy remotas reinó en Olimpia. En Italia, donde Cronos fue identificado desde muy pronto con Saturno, situábase su trono en el Capitolio. Se decía también que había reinado en África, en Sicilia, y de modo general, en todo el Mediterráneo Occidental. Cuando los hombres se corrompieron, se cree que Cronos volvió al cielo.

Por una confusión se le ha identificado con el tiempo, sin embargo, es más correcto asociarle con la agricultura.

FUENTE: DICCIONARIO DE MITOLOGÍA GRIEGA Y ROMANA. P. GRIMAL 











sábado, 26 de agosto de 2017

LAS AMAZONAS: GUERRERAS DE LA ANTIGÜEDAD


Las amazonas son un grupo de mujeres guerreras que descienden de Ares, el dios de la guerra, y de la ninfa Harmonía. No hay unanimidad sobre la ubicación exacta de su reino, sin embargo, se sabe que se encuentra al norte, quizá en la Escitia meridional o quizá en Tracia. Se gobiernan a sí mismas, y practican la monarquía, a la cabeza está, como cabe suponer, una reina. 

No toleran la presencia masculina en su reino, y cuando la permiten sólo es con fines de procreación o de servidumbre. Si llegan a parir un niño, se cree que le dejan ciego y cojo o que incluso le matan. A las niñas, desde temprana edad, les mutilan un seno con fines prácticos, ya que sólo así podrán dominar el uso del arco y la lanza. Dicha costumbre explica el por qué de su nombre, amazonas significa "las que no tienen seno". 

La Diosa que mayor culto recibe por parte de las amazonas es, lógicamente, Ártemis, que tantos puntos en común comparte con el estilo de vida de las guerreras. Por eso es común que se les atribuya la fundación de Éfeso y la construcción de un templo en honor a la diosa. 

No hay certeza en lo siguiente, pero también se tiene la creencia que durante la afamada Guerra de Troya enviaron un contingente liderado por su reina, Pentesilea, para que socorriera a los troyanos. Pero Aquiles no tardó en dar muerte a la reina amazona, cuya última mirada le infundió un amor abrasador. 

"Diversas leyendas cuentan los combates sostenidos por los héroes griegas contra estas extranjeras; por Belerofonte, cumpliendo una orden de Yóbates; por Heracles, que recibió de Euristeo la misión de ir a los márgenes del Termodonte, en Capadocia, a apoderarse del cinturón de Hipólita, reina de las Amazonas. La reina habría consentido en dar su cinturón a Heracles; pero Hera, celosa del héroe, provocó una sedición entre las Amazonas y Heracles tuvo que matar a Hipólita y retirarse luchando. A Heracles en esta expedición lo acompañaba Teseo. Este se apoderó de una amazona, llamada Antíope. Para vengar el rapto, las amazonas se dirigieron contra Atenas, y la batalla se trabó en la misma ciudad; las invasoras acamparon en la colina que, posteriormente, recibió el nombre de Areópago (colina de Areas). Finalmente, fueron vencidas por los atenienses. 

domingo, 6 de agosto de 2017

LAS ARPÍAS





Para la Teogonía de Hesíodo, las Arpías son divinidades aladas, y de larga y suelta cabellera, más veloces que los pájaros y los vientos; para el tercer libro de la Eneida, aves con cara de doncella, garras encorvadas y vientre inmundo, pálidas de hambre que no pueden saciar. Bajan de las montañas y mancillan las mesas de los festines. Son invulnerables y fétidas; todo lo devoran chillando, y todo lo transforman en excrementos. Servio, comentador de Virgilio, escribe que así como Hécate es Proserpina en los Infiernos, Diana en la tierra, y Luna en el cielo, y la llaman "diosa triforme", las arpías son Furias en los Infiernos, Arpías en la tierra, y Demonios en el cielo. También las confunden con las Parcas. 

Por mandato divino, las Arpías persiguieron a un rey de Tracia que descubrió a los hombres el porvenir o que compró la longevidad al precio de sus ojos y fue castigado por el sol, cuya obra había ultrajado. Se aprestaba a comer con toda su corte y las Arpías devoraban o contaminaban todos los manjares. Los Argonautas ahuyentaron a las Arpías; Apolonio de Rodas y William Morris refieren la fantástica historia. Ariosto, en el canto treinta y tres del Furioso, transforma al rey de Tracia en el Preste Juan, fabuloso emperador de los abisinios. 

Arpías, en griego significa "las que raptan", "las que arrebatan". Al principio, fueron divinidades del viento, como los Maruts de los Vedas, que blanden armas de oro (los rayos) y que ordeñan las nubes. 

sábado, 29 de julio de 2017

LA GRECIA MICÉNICA. (PRIMERA PARTE)


Llamada por Schliemann "máscara de Agamenón", aunque esta pieza proviene de una época anterior a la supuesta fecha en que se llevó a cabo la Guerra de Troya. 

Hablar de la civilización micénica es hablar de lo primeros griegos, de aquellos griegos de los que tanto hablo Homero en sus poemas. Sobre su procedencia no existe consenso entre los especialistas en la materia, y quizá no la haya jamás debido a la falta de elementos para determinar ese tipo de datos. Las conjeturas son diversas y la mayoría de ellas se basa en los restos materiales y en los estériles documentos en lineal B que se han descubierto. Por ello, pasemos a otro tema. 

El nombre "micénico" es tan inexacto y engañoso como el de "minoico". Ha triunfado en parte por las excavaciones del alemán Schliemann, y en parte por el papel preponderante que se cree tuvo la ciudad de Micenas sobre los otros reinos griegos. 

Lineal B, sistema de escritura basado en el lineal A (minoico) para plasmar el griego micénico. Antecedió varios siglos al uso del alfabeto en Grecia. 

Por otro lado, en la cronología micénica no existen hitos claros, como batallas o muerte de personajes importantes, que ayuden a establecer periodos o fases, es por esta razón que los especialistas han optado por basarse en estilos de cerámica, formas de enterramiento y en otros cambios en los restos materiales, las fases de la civilización micénica es la siguiente: 

  • Periodo de las tumbas de pozo (1600 hasta 1500 a.C) 
  • Periodo de las tumbas thóloi (1500 hasta 1400 a.C) 
  • Periodo de la ocupación del palacio de Cnosos (1400) Entre este año y el 1200, los micénicos experimentaron su mayor esplendor. 
La puerta de los leones.


¿Cómo eran los micénicos? 

Los esqueletos hallados en la tumba de Micenas y otros emplazamientos tenían una estatura media de 1,67 metros los hombres y 1,55 las mujeres. La edad promedio de los varones enterrados parece ser de 35 años y la de las mujeres de poco más de 30. Entre las afecciones que se encuentran en los esqueletos, aparte de problemas dentales, está la artritis en el brazo izquierdo, quizá por cargar un armamento sumamente pesado. 

La ropa típica era una túnica de mangas cortas y ceñida a la cintura. La moda femenina se basaba en la minoica. Se encuentra la típica falda de volantes y el corpiño ajustado, que podía abrirse de la parte superior para así mostrar los senos. Encima de la ropa podían llevar todo tipo de adornos: cuentas, placas de oro cosidas, lentejuelas, adornos de oro...etc. 

Organización Política 

Se sabe gracias a las tablillas en lineal B, que la organización de los micénicos era centralizada, y se organizaban en torno a los grandes palacios, que a diferencia de los palacios minoicos, poseían imponentes murallas, con muros que los griegos posteriores llamarían "ciclópeos" debido a su majestuoso tamaño.  

A la cabeza del reino había un rey o wanáx, título que corresponde con el de ánax andrôn que recibe en la Iliada Agamenón, rey supremo de la expedición contra Troya. La siguiente figura en poder y honores parece ser el lawagetas, literalmente "conductor del pueblo en armas". Los nobles que rodeaban al rey eran conocidos como hequetai, "seguidores". El damos, debía ser el pueblo libre. Se trataría de campesinos que poseían sus propias tierras. También había doeroi o esclavos. 

Arte Micénico 


RELIGIÓN 

Los griegos creían que parte de su religión provenía de Creta, y esto se puede constatar con las representaciones de las divinidades micénicas que son muy similares a las cretenses. Sin embargo, también existe la teoría de que los griegos convivieran con una población de la llamada "vieja europa", asentada en aquel territorio desde siglos atrás, que profesaba una religión parecida a la minoica. 

Aparte de esas influencias previas, los micénicos ya adoraban a muchos dioses del panteón clásico. Gracias a las tablillas en lineal B, sabemos que rendían culto a Zeus y a su esposa Hera, a Poseidón, a Dionisio, a Hermes, a Ares y a Ártemis. Es posible que ya conocieran a Apolo en la forma de Paiawon. ¿Estos dioses ya poseían las características de la Grecia clásica? eso es un enigma, ya que las tablillas no informan nada sobre ese tema. 

Los dioses antiguos necesitaban sacrificios y de brindárselos se encargaban personas específicas, a saber, los sacerdotes y sacerdotisas. Lo que se ofrendaba era aceite, trigo, miel y algunos animales, amén de vasijas valiosas. 

Comercio 

En su momento de esplendor, los micénicos comerciaban con todo el Egeo y más allá. Gracias al descubrimiento de dos barcos naufragados, nos podemos dar una idea de los productos que importaban y exportaban aquellos griegos de la edad del Bronce. A saber: bronce, cobre, estaño, ámbar del Báltico, colmillos de elefante y de hipopótamo, cáscaras de huevos de avestruz, madera de ébano, lingotes de vidrio fundidos con cobalto o cobre, joyas de oro y plata, herramientas de bronce y un escarabeo con el nombre de la célebre Nefertiti. 

Arquitectura 

La manifestación más característica de la arquitectura micénica son las tumbas de tholos. La más conocida de ellas es la Tumba de Atreo. 


La tumba está construida en la ladera de una colina, no muy lejos de Micenas. Esta constituida por un corredor de 39 metros formado por paredes que se levantan poco a poco. Sobre la puerta hay un dintel que se calcula que pesa 120 toneladas. Por encima de él se encuentra algo muy característico: las hileras de piedra superiores no se apoyan en el centro del monolito: están cortadas por bordes oblicuos, de forma que conforme se sube las hiladas se acercan más, hasta juntarse en la décima fila. El hueco que forma el dintel tiene forma triangular, por lo que se denomina como "triángulo de descarga". 


Tras cruzar un pasillo nos encontramos bajo una bóveda de 15 metros de diámetro y casi 14 de altura. Se le suele llamar "falsa", porque una cúpula de "verdad" es un arco al que se hace describir una rotación completa, y como arco que en sus elementos transmiten empujes horizontales. Auténtica o no, la cúpula sigue impresionando. 

En cuanto a los palacios, su arquitectura era mucho más simple que la de Cnosos. El núcleo era el mégaron o salón del trono; una estancia de planta cuadrada, con un gran fuego circular en el centro. En cierto modo el mégaron se asemeja a algunas construcciones del norte como el Heorot que aparece en el poema épico Beowulf. 


Otra diferencia con Creta es que los palacios estaban rodeado de murallas de hasta seis metros de grosos, construidas con bloques de piedra tan grandes que, los griegos posteriores las llamarían "ciclópeas", debido a lo monumental de su tamaño. 

Fuente: La gran aventura de los griegos. J. Negrete. 

SEGUNDA PARTE PROXIMAMENTE. 









sábado, 15 de julio de 2017

HISTORIA DE GRECIA: LOS MINOICOS (PARTE 1)


Antes de comenzar esta aventura es necesario hacer una aclaración: los minoicos no eran griegos, entonces el lector se preguntará ¿por qué hablaremos de ellos?, la respuesta es simple, la influencia de los minoicos en la primera civilización griega fue fundamental, como lo veremos a continuación.

Hacia finales del siglo XIX, Arthur Evans, un arqueólogo inglés, viajaba a menudo a Grecia en busca de antigüedades. En uno de esos viajes, encontró en Atenas las llamadas "piedras de leche", una especie de amuletos muy apreciados por las mujeres de la región. Evans, que era extremadamente miope, observó de cerca aquellas piedras y se percató de los delicados detalles de los grabados que había en ellas. Además de escenas de caza y navegación, encontró una especie de inscripciones que se asemejaban a jeroglíficos. Intrigado por su descubrimiento, Evans se dedicó a comprar todas las piedras que encontró y ha seguirles el rastro, lo cual lo llevó a Creta. Después de arduas negociaciones con el gobierno local, Evans consiguió permiso para realizar excavaciones en Cnosos. 

Después de diversas excavaciones, Arthur Evans descubrió las ruinas de un enorme palacio (figura 1) de aproximadamente mil quinientas habitaciones. En aquella construcción había huellas por todas partes del culto hacia el toro, sobre todo en los hermosos frescos que Evans encontró ahí. Dejándose llevar por el mito, el arqueólogo inglés denominó a esta civilización con el nombre de "minoicos" en honor al legendario rey Minos. 

Figura 1 

Lamentablemente aun no se sabe con certeza de dónde provenían los minoicos, quizá eran habitantes de la isla desde el Neolítico o quizá llegaron desde la península de Anatolia. Tampoco hay un consenso entre los especialistas sobre cómo dividir la historia de los minoicos. Por ejemplo el arqueólogo griego Nicolás Platón propuso dividir la historia de los minoicos de la siguiente manera: 

  • Periodo Prepalacial: 2000 a.C
  • Los Primeros Palacios, hasta 1700 a.C
  • Los Segundos Palacios, hasta 1400 a.C. 
  • Periodo Postpalacial hasta 1100 a.C 
El periodo que más nos interesa es el que transcurre entre los años 2000 y 1400 a.C, durante los primeros y segundos Palacios. Hacia aproximadamente el año 1700 a., los Palacios fueron reconstruidos después de una catástrofe, fue ahí el comienzo de su época de mayor esplendor. 

Según los especialistas, la tríada mediterránea fue clave para el apogeo de la civilización minoica. En Creta existen pruebas de que en época temprana, sus habitantes empezaban a tomarse la producción de vino y aceite con criterios casi industriales. Se han encontrado grandes tinajas para ambos productos. Con ese tipo de producción es lógico pensar que comerciaban con ello, y no hay duda de que así fue. Exportaban aceite, vino y cerámica. También se ha encontrado influencia del arte minoico en dagas de la Grecia Micénica. 

Ejemplo de cerámica minoica 

En cuanto las importaciones, los minoicos adquirían cobre y también en cierta época algunos objetos de lujo procedentes de medio oriente y de Egipto, tales como: obsidiana, laspislázuli, mármol, esmeril de Naxos, basalto del sur de Grecia, ámbar, plumas y huevos de avestruz. De Egipto adquirían objetos manufacturados como tallas de marfil y escarabeos. Dicho contacto comercial con el país del Nilo se ha confirmado por restos arqueológicos e inscripciones y existe bastante acuerdo entre los historiadores en que los textos egipcios que hablan del país de Keftiu se refieren a Creta.

Habitantes del país de Keftiu portando regalos 


Sobre la arquitectura minoica es muy característica y se reconoce por la forma de sus columnas: mientras que las columnas clásicas se estrechan conforme ascendían, las cretenses eran como un tronco de árbol invertido, con la parte más estrecha en la base y la ancha en contacto con el capitel. Normalmente, se pintaban de rojo y tenían la superficie pulida, pero a veces presentaban estrías verticales o incluso espirales, lo que las hacía parecer pirulís gigantes. 



Aunque cause decepción es necesario aclarar que la imagen que recibimos del palacio de Cnosos al ver fotografías o reconstrucciones está algo falseada. No son as ruinas originales: Arthur Evans restauró ciertas zonas del palacio tal como él creía que debían ser. Lo mismo ocurre con muchos frescos minoicos. Al contemplarlos, es fácil apreciar zonas que mantienen el brillo de la coloración, mientras que otras se ven mates y estás mucho más resquebrajadas. Estas últimas son las auténticas. 

Aclarado lo anterior, prosigamos. Los palacios no eran edificios aislados, sino que a su alrededor crecían auténticas ciudades, con mansiones y casas de varios pisos. Por las pinturas donde aparecen edificios, parece que en la planta bajo no había ventanas, pero sí en las superiores. También se aprecian pequeñas habitaciones construidas sobre el tejado, quizá para dormir en las noches más calurosas de verano. 



Las ciudades cretenses eran populosas, y para el estándar de la época eran realmente avanzadas, incluso más que las ciudades griegas de siglos posteriores. Un ejemplo lo tenemos en su fontanería. Se han encontrado conos truncados de terracota, al encajar unos con otros, formaba un ingenioso sistema de conducción para llevar el agua potable. En el palacio de Cnosos existía una compleja red de drenaje, con conductos y cisternas que descargaban el agua de la lluvia y la llevaban a otros canales subterráneos de piedra, revestidos de yeso y provistos de bocas de inspección. Incluso había retretes conectados a este sistema. No sólo los palacios contaban con este tipo de sistema, se han encontrado las mismas instalaciones en la casa de Tera, las mejor conservadas del mundo minoico.

Fuente: La gran aventura de los griegos. J. Negrete.




martes, 13 de junio de 2017

GRANDES BATALLAS DE LA HISTORIA: SALAMINA 480 a.d.c


Después de la batalla de las Termópilas, los persas se dirigieron con su gran ejército hacia Atenas, mientras que los griegos, muy superados en número por su enemigo, cruzaron el istmo de Corinto y entraron en el Peloponeso, donde prepararon la defensa. La mayoría de los atenienses había abandonado la ciudad, que fue tomada e incendiada por los persas, y se trasladaron a la isla de Salamina, en la cercana bahía de Eleusis. 

Bajo el mando de Temístocles, Atenas había desarrollado una poderosa flota y, apoyada por unas veinte polis más, había librado la batalla de Artemisio contra la armada persa, mientras otro ejército griego luchaba en las Termópilas. La alianza de flotas griegas se reunió entonces en la bahía de Salamina, y Temístocles convenció a los jefes navales de las distintas polis para que se quedaran y presentaran batalla. Según fuentes antiguas, las fuerzas persas que incluían contingentes de Fenicia, Egipto (y también de los aliados griegos del rey Jerjes) contaban con 1200 naves, mientras que la alianza de polis griegas solo contaba con unas 370, la mitad de las cuales procedían de Atenas. Fuentes actuales, sin embargo, sugieren que eran 600 y 200 barcos, respectivamente. 

Jerjes ordenó un ataque naval e hizo situar su trono en lo alto de una colina que daba a la bahía, desde donde podía contemplar cómo se desarrollaba la acción. Las naves de ambos bandos dependían principalmente de los remeros, pero en cada barco viajaban también unos cuentos soldados, por si había que emprender el abordaje. La mayoría eran trirremes, estrechos y maniobrables, e impulsados por tres hileras de remos. Disponían de un espolón en la proa que podía servir tanto para hundir una navez enemiga como para segar sus remos, y, en consecuencia, inutilizarlas.

Mientras la inmensa flota persa entraba en el pequeño espacio delimitado por la bahía, sus líneas empezaron a desorganizarse. Es posible que Temístocles engañara a los persas para que atacaran en un momento en que el mar estaba picado, lo cual habría afectado a su avance. La flota griega, más reducida, tenía espacio suficiente para maniobrar y pudo abordar las naves persas y atacarlas con los espolones, de modo que la formación enemiga fue perdiendo embarcaciones y quedó sumida en el caos. La lucha encarnizada duró todo el día, pero al final, lo que le quedaba de la flota persa se retiró en desbandada. 

Como se acercaba el invierno y las líneas de abastecimiento eran vulnerables a un ataque por parte de los griegos, Jerjes decidió regresar a casa. No obstante, dejó una parte de su ejército en el norte de Grecia para proseguir la guerra al año siguiente.

La batalla de Salamina fue decisiva para frenar los intentos persas de expandirse hacia el oeste, y la derrota que sufrieron en Platea, en 479 a.n.e, así lo confirmó. Durante los siglos siguientes sería Grecia quien dominaría las tierras del Mediterráneo oriental, y su poderío supuso el florecimiento de la civilización helénica, de la cual deriva la mayor parte de la moderna cultura occidental.