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lunes, 16 de octubre de 2017

LA BATALLA DE TEUTOBURGO



La batalla del bosque de Teutoburgo es, sin temor a equivocarnos, una de las derrotas militares que más dolor y humillación provocó al pueblo romano. En aquel enfrentamiento, los germanos lograron exterminar a tres legiones completas junto a sus tropas auxiliares. Para entender las circunstancias que llevaron a este hecho debemos aclarar ciertas cuestiones: 

LA HISTORIA DE UN CONFLICTO 

Antecedentes y causas 

Ante los ojos de Roma, los germanos no eran más que un pueblo primitivo, sin embargo, dicha condición  no era un obstáculo para que éstos le asestaran dolorosas derrotas a los romanos. En consecuencia, Roma se vio obligada a ver con más cautela y seriedad a dichos pueblos.  

El primer encuentro germanos y romanos sucedió hacia el siglo II antes de Cristo. Según palabras de los historiadores romanos, los germanos eran "rubios, altos y fuertes" y luchaban prácticamente desnudos. Ya en el siglo I a. C. Julio César mencionó que muchos germanos eran semi-nómadas y que gustaban de la guerra, ya que este era su estilo de vida. Siempre estaban ansiosos de guerrear, no sólo en contra de los invasores, sino también entre ellos mismos. Debido a su naturaleza eran diestros en la caza, lo cual les servía como entrenamiento para la guerra.

Cráneo del cuerpo conocido como HOMBRE DE OSTERBY, hallado en la localidad homónima del norte de Alemania. En el cabello puede observarse el característico "nudo suevo", del cual conocemos una descripción gracias a Tácito. 

El primer contacto entre las tropas romanas y germanas se produjo con la expedición de los ambrones, teutones y cimbrios. Si damos crédito a lo que relata Plutarco, se tratarían de aproximadamente 1 millón de personas, de las cuales 300000 eran combatientes. Desde finales del siglo II a.C. los romanos temieron que los germanos atravesaran los Alpes. Se sucedieron varios enfrentamientos entre ambos pueblos, en los cuales siempre salían victoriosos los germanos, hasta que Cayo Mario fue elegido cónsul (104 a.C.), dignidad que conservó durante cinco años. Reformó el ejército y logró derrotar a los germanos en dos batallas, Aquae Sextiae y Vercellae. 

Una segunda fase de enfrentamientos entre germanos y romanos se remonta al momento en que Julio César y sus legiones avanzaron más allá del Rin. César observó la presencia de germanos en la Galia y el peligro que esto supondría a la larga le hizo iniciar una guerra preventiva. En el año 55 a.C., los germanos atravesaron el Rin, pero César logró capturar a los jefes tribales enemigos y cruzó el Rin en expedición punitiva. Dos años más tarde, César volvió a cruzar el Rin, pero aquella ocasión los germanos no osaron enfrentarle.

César reconoció la utilidad de los guerreros germanos como tropas auxiliares de sus legiones, y se sabe que hizo uso de ellos en la guerra que sostuvo Roma ante Vercingétorix. Años más tarde, durante el gobierno de Augusto, la Legio V Alaude cayó en una emboscada en Germania y casi fue aniquilada; tras estos hechos, el emperador comenzó un plan para someter a Germania. Druso fue el elegido para liderar esta campaña, que lanzó varias expediciones punitivas y estableció nuevos campamentos en el Rin, que desde ese entonces se convertiría en una fortaleza.

En el año 11 a.C. Druso se aventuró al interior de Germania, alcanzando el Elba, y con ello provocó la retirada de varios pueblos a la orilla opuesta. Los queruscos, aterrorizados, firmaron una alianza con Roma. Druso repitió la proeza en diversas ocasiones, sin embargo, cuando se dirigió en contra de los hermunduros y los suevos, sufrió una caída que lo dejó malherido.

Augusto envió a Tiberio para que socorriera a su hermano, pero este no resistió y poco después murió. Tiberio continuó con la tarea de su hermano, y al cabo de un tiempo logró someter a todos los pueblos que se le interpusieron. Sucedieron otras expediciones, la más ambiciosa de ellas tenía el objetivo de alcanzar el curso medio de los ríos Elba y Weser. La campaña era apoyada con el apoyo de algunos pueblos germanos, como los queruscos, liderados por un joven llamado Arminio. Tras esta sucesión de triunfos, Tiberio llevó a la convicción de que Germania era un territorio a punto de ser romanizado.


Durante su estancia en Roma, Tiberio convenció al emperador de que Germania era una zona pacificada y que necesitaba un gobernador y cuestor. Augusto confió en un hombre: Publio Quintilio Varo, un burócrata de alto nivel. Vario partió hacia Germania hacia el año 7 d.C. y la primera tarea que tuvo fue evaluar la provincia que gobernaba. Mantuvo reuniones, celebró desfiles militares, recibió el homenaje, juramento y promesa de lealtad, y reclutó tropas. Los germanos no comprendían el derecho romano y veían a los burócratas como individuos arrogantes que administraban un territorio que no era suyo. Fue normal que los germanos se sintieran como esclavos en su propia tierra, lo cual acrecentó el odio que le tenían a los romanos. Aunado a esto, los romanos flagelaban a todo aquel que no se sometiera a su ley, sin importarles que en la cultura germana eso era de las peores ofensas que podrían recibir.

Durante el segundo año de su gobierno, Varo comenzó la construcción de una nueva capital:Aliso, cuya ubicación exacta es ignorada hoy en día. La creación de dicha capital, llevó a los veteranos a establecerse allí, así como el cuartel general del gobernador, además de la llegada de gran número de comerciantes. Para todo esto, los marsos fueron despojados de su territorio y forzados al destierro. Todas estas circunstancias fueron acrecentando el odio de los germanos hacia los romanos, pero el hecho que colmó su paciencia fue la prohibición al uso de las armas. La élite germana pedía tener a sus propios ejércitos y comandarlos, lo que Roma les ofreció era la ciudadanía romana en calidad de equites, lo que estaba muy alejado de la alta aristocracia romana.

En el momento más tenso, Varo sólo contaba con un aliado: Segestes, sin embargo, ignoró los informes de la inminente rebelión que se estaba fraguando en su contra.

Arminio fue quien ideó la rebelión, aquel hombre era un querusco. Al tener la edad adecuada, junto a su hermano Flavo se pusieron al frente de la caballería querusca en apoyo de las tropas romanas, mientras Segestes lideraba el resto de las tropas de dicho pueblo.

Flavo se enroló en las tropas auxiliares romanas, siguiendo las ambiciones militares que tenía en mente. Por otro lado, Segestes deseaba el poder supremo en el territorio de los queruscos que estaba bajo el mando romano. Sin embargo, el obstáculo que se interponía era Arminio. Es por ello comprensible que Segestes haya juzgado adecuado apoyar a las tropas romanas. Arminio era aún más ambicioso y apoyaba el objetivo de liberar a toda Germania de las manos romanas. A los romanos no les convenía la existencia de líderes germanos poderosos así que la única alternativa que tenía Arminio era expulsar a los romanos de Germania.

El plan de Armino era simple pero brillante: provocar a Varo y a su ejército para que marcharan a través de un territorio apartado, preferiblemente boscoso, donde las legiones fueran incapaces de desplegarse y maniobrar correctamente. Arminio hizo partícipes de su plan a algunos líderes queruscos, que se adhirieron con entusiasmo. Segestes se opuso, pero el hermano de éste e incluso su hijo, aplaudieron el plan.

Una vez llegado a este acuerdo, que se mantuvo en secreto, se puso de relieve el problema de que una única tribu sería incapaz de derrotar por sí sola a Roma. Los jefes tribales acordaron un plan de acción. Los caucos, que eran los que se encontraban a mayor distancia de Aliso, representarían el papel de "malos" y darían comienzo a la revuelta por medio de disturbios y tumultos. Los queruscos, por el contrario, representarían el papel de "buenos" y ante estas circunstancias pedirían ayuda a los romanos para que se libraran de la presencia de los "perversos caucos". El papel de los brúcteros era algo diferente: debían de dar una imagen de hostilidad para que de este modo, Varo se viera obligado a dividir sus fuerzas. Los marsos tenían la obligación de bloquear la retirada de los romanos.

EL ATAQUE GERMANO

Dadas las condiciones del clima y del territorio, el ejército romano es muy lento en su movimiento, la columna debe abrirse paso cruzando un territorio salvaje, en donde grandes y frondosos árboles deben ser talados y retirados del camino, e incluso se construyeron una serie de puentes temporales para atravesar las corrientes acuáticas que les obstaculizaban el paso.

En medio de una tormenta, acompañada de fuertes vientos, la entumecida y casi dispersa columna romana es atacada en varios puntos. La infantería, desordenada, mezclada con civiles e impedimenta, y sobre un terreno adverso, no puede presentar una defensa organizada ante el enemigo.

El ataque del enemigo fue tan devastador para los romanos, que decidieron deshacerse de todos los carromatos posibles y todo el material innecesario, aligerando así, para el día siguiente, el paso de la columna. Gracias a las medidas tomadas, la columna romana progresa con mayor facilidad y en mejores condiciones que el día anterior, pues puede mantener mejor la formación, aunque los germanos continuaron atacando y causando gran número de muertes a Roma. Se hizo de noche en un gran claro del bosque. Al amanecer los romanos salen de ahí y vuelven a penetrar en el bosque. La batalla se vuelve más feroz y las legiones romanas tienen que hacerse paso a costa de numerosas bajas.


Hacia el último día, la lluvia y el viento vuelven a hacer acto de presencia en el campo de batalla. Los romanos, empapados y sin poder hacer uso de sus armas, como los escudos, arcos, arcos y jabalinas, que han quedado inservibles por la lluvia, ven cómo pueden apenas avanzar o fortificarse en el terreno. Fue en este momento de gran matanza que Varo, a quien habían herido, decide quitarse la vida. Se dice que su cabeza fue llevada a Marbod, rey de los marcomanos, sin embargo, este la devolvió por temor a las represalias. La gran mayoría de los líderes romanos fueron conducidos hacia los árboles sagrados, donde fueron torturados y posteriormente ejecutados.

Suetonio narró dela siguiente manera lo que provocó la pérdida de tres legiones y sus tropas auxiliares al emperador Augusto:

"Experimentó tal desesperación, que se dejó crecer la barba y los cabellos durante muchos meses, golpeándose a veces la cabeza contra las paredes, y exclamando Quintilio Varo, devuélveme mis legiones"




FUENTE: REVISTA DESPERTA FERRO (Antigua y Medieval): TEUTOBURGO

sábado, 19 de agosto de 2017

ROLLO Y LA CREACIÓN DE NORMANDÍA


Tiempo después de los asedios que sufrió París, la región se vio librada de ataques durante un lapso de veinte años. Hasta que hacia el año 911 de nuestra era, en el curso inferior del Sena apareció un nuevo caudillo vikingo de nombre Hrolf Ganger, apodado "el caminante", debido a su imponente estatura de más de dos metros y 140 kilos de peso no había montura que lo soportase. 

Carlos "el simple", rey de los francos, consciente de lo difícil que sería expulsar de su territorio a los vikingos, y consciente también de la merma que supondría a su tesoro el pago de tributo a sus enemigos, ofreció a Hrolf territorio con algunas condiciones. En primer lugar, Hrolf tenía que bautizarse, sólo siendo cristiano tendría derecho a lo prometido. En segundo lugar, su principal misión sería impedir el paso de barcos vikingos en el curso del Sena. Y por último, el pacto exige vasallaje hacia el rey Carlos, como parte del protocolo el caudillo vikingo tiene que arrodillarse y besar el pide del rey franco, algo extraño e inconcebible para la cultura nórdica. Skimir, el hombre más cercano a Hrolf, siente la angustia del caudillo y se acerca a él para decirle algo, él irá en su representación y besará el pie del rey. Días después el obispo encargado del bautizo de Hrolf lee públicamente su nuevo nombre cristiano: Rollo 

Rollo se instala en Ruan, Normandía ha nacido. Ha visto la luz uno de los estados más prósperos y eficientes de la Europa feudal. Desde ese entonces, aquellos pioneros comienzan el proceso de transformación de vikingos a normandos. Convertidos al cristianismo, se instalan a lo largo y ancho del ducado, se casan con mujeres francas y los hijos que resultan de esas uniones poco tienen que ver con sus antepasados, su lengua madre ahora ya no es el nórdico, y poco a poco se van olvidando de sus raíces. 

Las fronteras del ducado se expandió hacia la península de Confetin. La prosperidad que alcanzó Normandía atrajo a mercaderes nórdicos llegados desde Dinamarca, Inglaterra y Noruega que querían acceder al importante mercado de Ruán o los nuevos colonos que querían instalarse en un fértil y poco poblado valle lleno de posibilidades. Poco a poco fueron suplantando a la población autóctona; como campesinos provocaron una que otra revuelta, ya que al estar acostumbrados a la libertad de los granjeros nórdicos no estuvieron dispuestos a aceptar todas las imposiciones propias de la Francia medieval. 

Pero también llegaron otros vikingos que querían formar parte de la aristocracia militar. Estos, tras el oportuno juramento de vasallaje, recibían del duque una porción de tierra que gobernar. A cambio debían estar dispuestos a cualquier llamada de su señor. 

También llegaron barcos de guerra, pero ya no para asolar las costas francesas o invadir el curso del Sena, sino como punto de parada para de ahí partir a otros destinos que saquear como la península ibérica. Con el tiempo, tal como cuentan algunos cronistas, llegarían a España como grupos de mercenarios luchando junto a los reyes cristianos en la Reconquista. 

domingo, 6 de agosto de 2017

HISTORIA DE LA I GUERRA MUNDIAL: EL DESLIZAMIENTO HACIA LA GUERRA




El 23 de julio, a las 6:00 de la tarde, el embajador austro-húngaro envió un ultimátum al gobierno serbio, emprendiendo el camino de una guerra mundial. El ultimátum exigía que los serbios eliminasen las organizaciones terroristas anti-austriacas, que detuviesen la propaganda anti-austriaca y que permitiesen la participación de oficiales austro-húngaros en la investigación de los asesinatos de Sarajevo. Los serbios tenían 48 horas para aceptar las condiciones del ultimátum o hacer la guerra. Serbia aceptó la mayoría de las condiciones, pero -garantizando el apoyo de Rusia- se negó taxativamente a que oficiales austriacos interviniesen en su territorio.

Seguía siendo posible una solución diplomática. El 26 de julio, sir Edward Grey, ministro británico de Asuntos Exteriores, propuso una conferencia de las principales potencias. El káiser Wilhelm II, a su regreso de un crucero vacacional por el mar del Norte, se entusiasmó por la humillación de Serbia y sugirió que la guerra ya no era necesaria.

LA REACCIÓN RUSA

Los elementos dominantes de la élite política y militar austro-húngara no deseaban un triunfo diplomático. Lo que querían era desmembrar Serbia y apuntalar la autoridad de los Habsburgo. Así pues, el 28 de julio, Austria-Hungría declaró la guerra formalmente a Serbia. Quedarse quieta mientras Austria -Hungría derrotaba a Serbia habría supuesto una grave humillación para Rusia; había indicado el final de su anhelada pretensión de expandir su influencia por los Balcanes y en dirección a Constantinopla (la actual Estambul). De ese modo, el 28 de julio, Rusia decidió movilizar sus fuerzas armadas en aquellas regiones enfrentadas a Austria-Hungría, pero no a lo largo de su frontera con Alemania. De repente, las grandes potencias europeas vieron cómo la perspectiva de la guerra se extendía para absorberlas a todas.

La inseguridad y las crisis de la década anterior habían fortalecido las alianzas rivales y habían intensificado los recelos mutuos. Francia y Rusia percibieron que debían resistir o car juntas, pero ninguna de las dos tenía la capacidad industrial o militar para hacer frente a Alemania por su cuenta. Al no hacer ningún esfuerzo para contener a su aliado, los franceses abandonaron de hecho cualquier influencia en el desarrollo de la situación.

MOVILIZACIÓN ALEMANA

En aquel punto de la crisis, una guerra generalizada estaba aún muy lejos de ser inevitable. Pero las principales figuras de los círculos dirigentes alemanes, entre las que se encontraba el Jefe de Estado Mayor, Moltke, y el ministro de Defensa prusiano, Erich von Falkenhayn, decidieron que el momento de la presagiada guerra había llegado, Moltke había argumentado en ocasiones anteriores que, para Alemania sería mejor que la guerra estallase cuanto antes. El 29 de julio, instó la movilización para respaldar a Austria-Hungría. Los planes bélicos alemanes estipulaban que aquella debía dirigirse tanto contra Francia cuanto contra Rusia y que debía implicar la invasión de la neutral Bélgica.

Entre tanto, en San Petesburgo, el debate giraba en torno al sentido práctico de una movilización parcial. Serguéi Sazónov -ministro de Asuntos Exteriores ruso-, temeroso de las intenciones alemanes, forzó una movilización general la tarde del 30 de julio, lo que les hizo el juego a los halcones alemanes, quienes podían aducir entonces que estaban respondiendo a una agresión rusa.

El 31 de julio, el canciller alemán Bethmann-Hollweg le preguntó a Moltke: "¿Está en peligro la patria?. Moltke respondió afirmativamente. El I de agosto, Alemania declaró la guerra a Rusia. El káiser hizo una última apuesta desesperada a favor de la paz enviando un telegrama a su primo, el zar Nicolás II, pero ninguno de los dos jefes de Estado tenían el control de la situación. Cuando el káiser ordenó a Moltke que limitase la guerra a Rusia, le dijeron que la movilización para una guerra en dos frentes no podía cambiarse. El 3 de agosto, Alemania declaró la guerra a Francia.

LOS BRITÁNICOS ENTRAN AL JUEGO

Para los alemanes, un factor crucial aunque desconocido era la reacción de Gran Bretaña. El gobierno británico estaba horrorizado ante la idea de una guerra. Un círculo interno de ministros había ido más allá de lo que se sabía públicamente en cuanto a apoyar a Francia en caso de guerra. Al inicio de las hostilidades, el círculo no tuvo el beneplácito de los demás ministros. Menos ambiguo que las ententes británicas con Francia y Rusia, fue el compromiso con Bélgica. Gran Bretaña era garante de la neutralidad belga según el Tratado de Londres (1839). A fin de aplicar el Plan Schlieffen, el ejército alemán debía cruzar Bélgica. El 2 de agosto, Alemania solicitó servidumbre de paso para sus tropas.

Los belgas optaron por luchar. Cuando los alemanes entraron en Bélgica el 3 de agosto. Gran Bretaña respondió exigiendo su retirada. La declaración de guerra de Gran Bretaña a Alemania se dio el 4 de agosto. El canciller Bethmann-Hollweg le dijo al embajador británico saliente, Edward Goschen, que Gran Bretaña había entrado a la guerra "por un simple pedazo de papel".


EL CÓDIGO DE HAMMURABI



Si un hombre acusa a otro hombre y le imputa un asesinato pero no puede probarlo, su acusador será ejecutado; ésta es la primera de las cerca de trescientas leyes que contiene el Código de Hammurabi (1792-1750 a.C.), uno de los textos legales más antiguos de la Humanidad. Transcurrido más de un siglo desde su descubrimiento, muchos historiadores se han preguntado sobre la verdadera finalidad de la estela de Hammurabi: ¿se trata de un auténtico código legal que se aplicó en la vida diaria de los súbditos del rey babilónico, o bien fue únicamente un elemento propagandístico sin valor legislativo alguno?

Desde que el texto de la estela se tradujo y se editó por primera vez, se dio por sentado que se trataba de un verdadero código legal, exhaustivo y coherente, y que había sido promulgado por Hammurabi al modo de una ley. Sin embargo, y sin sentido estricto, no se puede usar el término "código", puesto que en él no se engloban la totalidad de las leyes existentes en el siglo XVIII a.C. en Babilonia. Por otro lado, al leer los artículos legales que aparecen en él, se puede apreciar que tiene muy poco de carácter general o universal, si es que tienen algo. Del mismo modo, vemos que algunos de los artículos del Código resultan contradictorios entre sí. 

Para entender lo que realmente fue el código es necesario consultar otros documentos de la época, en concreto unas cartas del propio soberano en las que tomaba decisiones sobre determinados casos particulares. Una de ella dice: "Así habla Hammurabi: recomprad a Sin-ana-Damru-lippalis, hijo de Maninum, a quien el enemigo hizo prisionero: con esta finalidad entregad al encargado de negocios que le ha liberado de sus captores la suma de diez siclos de planta tomados del tesoro del templo del dios Sin". Como se ve, este texto no es una ley general, sino una decisión judicial en virtud de la potestad de emitir y aplicar la justicia que el dios le había dado. 

También es muy significativo que en el código en ningún momento se hable de leyes, sino decisiones reales o sentencias del rey. Esto no significa que no hubiera justicia, sino que el concepto de la norma era distinto al nuestro. Los babilonios funcionaban a partir de modelos individuales a los que nunca dieron valor general, lo cuan no llegó hasta la llegada del periodo clásico y la formulación de las primeras leyes universales.

LA ESTRUCTURA DEL CÓDIGO

El texto se encuentra escrito en lengua acadia y en escritura cuneiforme sobre una gran estela de basalto de 2,25 m de altura; costa de 52 columnas, 24 en la parte delantera de la estela y 28 en la posterior, que suman un total de 3600 líneas. Está dividido en tres partes: un prólogo del propio Hammurabi en el que comenta su elección como rey y hace una revisión a su gloriosa carrera, el cuerpo legal propiamente dicho y un epílogo final en el que resume la finalidad de las sentencias acabadas de fijar, así como una serie de maldiciones contra todos aquellos que osen desobedecerlas. 

EJEMPLOS DE PENAS; 



Adulterio- "Si la esposa de un señor es sorprendida con otro hombre, los atará el uno al otro y los arrojará al agua". 

La ley añade que, si el marido lo pide, el rey podrá perdonar a la esposa adúltuera. 

Asesinato- "Si la esposa de un señor, por culpa de otro varón, causa la muerte de su marido, esa mujer será empalada"

La acción de la mujer se explica por lo difícil que era divorciarse para las esposas. Es uno de los castigos más duros del código. 

Robo en una casa- "Si un señor abre una brecha en una casa, delante de la misma brecha se le colgará". 

En Mesopotamia era sencillo romper las paredes de las casas de adobe para cometer robo. El cadáver del ladrón se colgaba para privarlo del descanso de ultratumba. 

Difamación- Si un señor señaló con el dedo a la esposa de otro sin aportar pruebas, lo flagelarán en presencia de los jueces y le rasurarán el cabello. 

El texto dice rasurar "parte" o "la mitad" del cabello, lo que equivale a reducirlo a esclavo. 

Agresión a un superior.   Si un señor ha golpeado la mejilla de un superior, se le azotará con un vergajo de buey sesenta veces. 

Un golpe así era especialmente ofensivo en Mesopotamia. La ley dice que el castigo se administraba en público. 

Ofensas contra el padre. Si un hijo ha golpeado a su padre, le amputarán la mano. 

Otra ley establece que el padre podré desheredar al hijo que lo ofenda. A los hijos adoptivos que insultaran a sus padres se les cortaba la lengua o se les vaciaba un ojo. 

Incesto. Si un señor, después de su padre, yace en el seno de su madre, se le quemará a ambos. 

Según algunos, la ley hace referencia al incesto que el hijo habría cometido con su madrastra "después de la muerte de sus padres".

Préstamo usurario.  Si un mercader aumenta el interés más de cien qa por gur de grano, o más de un sexto por siclo de plata, perderá todo lo que prestó. 

La ley era muy severa con la usura: el prestario no perdía solamente los intereses, sino todo el capital prestado. 

Prevaricación de un juez. Si un juez ha juzgado una causa y pronunciado sentencia y luego cambia su decisión, pagará hasta doce veces la cuantía que motivó la causa. 

La Ley de Hammurabi añade que el juez quedará inhabilitado a perpetuidad. 




HISTORIA DE LA I GUERRA MUNDIAL: ASESINATO EN SARAJEVO (28-06-1914)



La visita del archiduque Francisco Fernando a Sarajevo, capital de Bosnia-Herzegovina, fue una descortés reinvindicación de la autoridad imperial sobre una provincia recién anexionada. Incluso la fecha constituía una provocación: el 28 de junio  era un día sagrado para los nacionalistas serbios, pues era el aniversario de la batalla de Kosovo, en la que serbia fue derrotada por los turcos y perdió su independencia. 

Los separatistas serbios bosnios -armados, entrenados y organizados por oscuros grupos nacionalistas y por oficiales de la inteligencia militar en Serbia- habían emprendido ataques contra las autoridades austro-húngaras en Bosnia-Herzegovina. El gobierno austriaco había sido advertido de un plan para intentar asesinar al archiduque, pero la visita se llevó a cabo de todos modos. Cancelarla, o incluso montar una operación de seguridad, equivaldría admitir que los Habsburgo no controlaban plenamente una de las provincias de su imperio. El itinerario y el programa del archiduque se publicaron antes de la visita. 

VISITA IMPERIAL 

Francisco Fernando llegó a Sarajevo a las 9:50 a.m. Estaba encantado de que lo acompañase su mujer, casi siempre excluida de las ceremonias públicas según las cláusulas de su matrimonio. Primero, pasó revista a las tropas en la plaza Filipovic y luego se dirigió al Ayuntamiento en una caravana de coches. Esperando a la multitud a lo largo del recorrido había 7 conspiradores preparados para el asesinato. Seis eran serbios-bosnios y uno musulmán bosnio, elegido para dar a la operación carácter multicultural. Entre todos tenías seis bombas y 4 pistolas militares serbias. 

EL ASESINATO 

Mientras la caravana de automóviles recorría el paseo del río Miljacka, uno de los conspiradores, Nedjelko Cabrinovic, lanzó una bomba que rebotó en la parte trasera del coche del archiduque y explotó, hiriendo a varios espectadores y a un policía. Cabrinovic se tragó una pastilla de cianuro y saltó a las aguas poco profundas del río, donde fue arrestado, pues la dosis de cianuro no fue letal. Enojado y horrorizado por el incidente, Francisco Fernando continuó la marcha hacia el Ayuntamiento. Los conspiradores se dispersaron entre la multitud tras el aparente fracaso de su intento de magnicidio. 

Gavrilo Princip, de 19 años, entró en una tienda para comprar un bocadillo. Al salir, se topó con el automóvil del archiduque parado. Francisco Fernando había decido acudir al hospital a visitar al policçia herido, pero su chófer había tomado una calle equivocada y estaba intentando dar marcha atrás. Provechando la oportunidad, Princip sacó una pistola y disparó dos veces, alcanzando al archiduque en el cuello y a su mujer en el abdomen. La pareja murió en cuestión de minutos, aún dentro del coche. Princip intentó suicidarse, pero fue reducido por los testidos presentes y posteriormente arrestado. 

El asesinato se llevó a cabo con una pistola semiautomática FN Modelo 1910, belga, suministrada por el ejército serbio. 



REACCIÓN AUSTRO-HÚNGARA 

La noticia de la muerte de la pareja fue un duro golpe para los Habsburgo. No hubo funeral de Estado. Francisco Fernando y Sofía fueron enterrados lado a lado en una cripta privada en el castillo de Artstetten, situado en el Valle del Danubio. Al emperador Francisco José se le prometió en privado que nunca lo sucedería un sobrino en el que no confiaba y por el que no sentía simpatía alguna. "Un poder superior", dijo el emperador, "ha restaurado el orden que por desgracia no pude mantener". Pero la afrenta hecha al Estado austro-húngaro había sido muy grave. 

Aunque faltaban pruebas evidentes de que el gobierno serbio hubiera estado implicado directamente, todo apuntaba a que la operación habías sido planeada y organizada en Serbia. Con aquello bastaba. Una banda de asesinos, apoyados por Serbia, había matado al heredero del trono. El honor, el prestigoo y la credibilidad de Austria-Hungría exigían que Serbia pagase por ello. 

EL CAMINO HACIA LA GUERRA 

Los círculos dirigentes austro-húngaros estaban dirigidos entre gavilanes y palomas. El conde Franz Conrad von Hötzendorf, jefe del Estado Mayor, llevaba muchos años deseando entablar una guerra con Serbia. Von Hötzendorf consideraba los asesinatos un pretexto ideal para la intervención militar. Otras figuras importantes como el conde Tisza, primer ministro de Hungría, eran más prudentes y preferían una solución diplomática. Durante la primera semana de julio, Austria-Hungría pidió la opinión de los alemanes, Wilhelm II estaba escandalizado por los asesinatos. Sus consejeros, entre los que se encontraba Hollweg, coincidían en animar a Austria-Hungría a tomar decisiones contra Serbia. El gonierno austro-húngaro contaba con el apoyo alemán. 

Aquella vaga garantía de respaldo germano - con frecuencia denominada "el cheque en blanco"- dejó el control de Viena en las firmes garras de los gavilanes. A continuación, Austria-Hungría presentó una serie de exigencias deliberadamente inaceptables. la negativa de Serbia a cumplirlas sería un pretexto para la intervención militar austro-húngara. Nadie planeaba una guerra a gran escala. Lo que se pretendía era una rápida invasión punitiva, seguida de un severo tratado de paz para humillar y debilitar a Serbia. Aún así, las cosas no podían ir muy deprisa. Gran parte del ejército estaba de permiso, ayudando con la cocecha. Tras algunas vacilaciones, la comunicación de un ultimátum se fijó para el 23 d julio. 

domingo, 30 de julio de 2017

MAYAS: ESPLENDOR Y OCASO


Los orígenes de la cultura maya todavía no están claros, pero una de las teorías más aceptadas pone el acento en la llegada de población mexica y olmeca a la región del Petén, en Guatemala, hacia el año 3000 antes de nuestra era; allí se mezclaron con la gente que habitaban el lugar, dando lugar a una cultura cuyo desarrollo alcanzó la cumbre hacia el siglo III, cuando aparecieron las primeras manifestaciones de la escritura jeroglífica y se consolidó la arquitectura definitoria de los mayas. 

En este periodo, que los historiadores denominan preclásico, existe constancia de las construccione de varias ciudades ceremoniales en la cuenca de los ríos guatemaltecos Azul y de la Pasión, en la región del Petén, como el Mirador, Naachtún y Nakbé. De modo gradual, la influencia olmeca fue desapareciendo, hasta que, en el siglo I de nuestra era, en las zonas de los valles y vertientes montañosas orientadas al Pacífico de regiones como Tabasco y Chiapas, en México, Guatemala, Belice y algunas áreas de El Salvador y Honduras aparecen los primeros restos arqueológicos dotados de rasgos propios que se podrían denominar proto-mayas. Estas singularidades irán difuminándose paulatinamente a partir del año 300, en parte debido a la llegada de pueblos procedentes del gran centro mesoamericano de Teotihuacán, situado en el Valle de México, que fundaron colonias comerciales y terminaron dominando a la cultura maya originaria. 

Este predominio de las poblaciones llegadas de la planicie central mexicana tuvo como consecuencia que numerosos pobladores de las sierras y valles meridionales emigraran hacia las tierras del interior de la península de Yucatán, cubiertas por la densa selva nebulosa, y desarrollaran en aquel territorio una potente y sugestiva cultura singular e independiente de sus vecinos del norte. 

EL PERÍODO CLÁSICO 

La época de mayor auge cultural y político maya se puede establecer entre los siglos V y X y situar sus realizaciones en las grandes llanuras y suaves cordilleras tropicales cubiertas de selva y en los bosques que dominan la península yucateca. La arqueología ha identificado más de 50 centros de considerable importancia durante el periodo clásico, que transcurre entre los años 320 y 987: destacan entre todas Uaxactún, Tikal, Piedras Negras y Quiriguá, en Guatemala; Nakum, en Belice, Yaxchilán, Palenque y Bonampak, en Chiapas, Copán, en Honduras; Dzibilchaltún, Cobá, Labná, Kabah, las primeras fases de Uxmal y Chichen Itzá, en la península yucateca. 

Los asentamientos mayas se establecieron generalmente junto a las riberas de los ríos y en áreas de denso bosque tropical. Nunca constituyeron un Estado unitario, sino que eran unidades políticas independientes, ciudades-estado similares a las de la Antigua Grecia. Poseían grandes santuarios ceremoniales, palacios en los que vivían los jefes religiosos y políticos y extensos barrios poblacionales. 

Las excavaciones arqueológicas han demostrado que alrededor de los grandes centros urbanos, donde se concentraban los templos religiosos y los monumentales edificios de los reyes y la administración, vivían, mucho más modestamente, miles de personas que desarrollaban sus actividades artesanales, religiosas, militares o comerciales, o campesinos que atendían los cultivos. 

Arquitectura, ciencia y arte 

Los mayas lograron altas cotas arquitectónicas con sus hermosos palacios y centros religiosos caracterizados por las pirámides escalonadas, la falsa bóveda y sus famosas "peinetas". La arquitectura era simbólica y muy didáctica; servía para expresar la cosmovisión de sus hacedores, al tiempo que era expresión de poder de la familia o monarca que mandara a erigir palacios y templos. Una extraordinaria creatividad e individualismo se aprecia en el arte escultórico, donde destacan los relieves en las estelas funerarias, las esculturas exentas y los bellísimos trabajos en jade. Y en pintura sobresalen los impresionantes murales de Bonampak, Chichen Itzá o Tulum. 

También desarrollaron un complejo procedimiento para la medición del tiempo, algo que les obsesionaba, con varios tipos de calendarios y un exacto sistema matemático vigesimal y de posiciones, lo que les permitía expresar cantidades muy elevadas. El año solar, o haab, se componía de 365 días repartidos en 18 meses de 20 días, con un periodo adicional de cinco días al final del año. Sabían que el año solía tener 365 días más seis horas, pero nunca tuvieron en cuenta los años bisiestos. El calendario del año solar se mezclaba con la "rueda del calendario" para crear un ciclo de 20 días con sus respectivos nombres, que se permutaba por los números 1 a 13 y volvía a empezar cada 52 años. Asimismo, eran capaces de calcular con gran precisión los eclipses y los movimientos planetarios. También poseían un concepto y símbolo del número cero, muchos años antes que los hindúes. 

Los mayas fueron los únicos en el panorama mesoamericano en crear un sistema completo de escritura (hasta ahora sin descifrar completamente), que representaba por medio de jeroglíficos, de los que dejaron numerosísimas muestras. Y del mismo modo, escribieron libros y códices ilustrados, como el Chilam Balam, que completa la historia que cuentan las piedras, los Anales de cakchiqueles, que informan sobre los rituales y el Popul Vuh, que expone la idea cíclica de la creación. 



Jerarquía de la sociedad maya:

EL AJAW-El soberano concentraba en sus manos todo el poder, pero gobernaba asistido por un consejo. 

NOBLES- Los altos dignatarios pertenecían a las grandes familias y ocupaban los puestos de influencia.

GUERREROS- Omnipresente en la sociedad maya, abocados a la guerra. 

COMERCIANTE- Junto con el campesino, era el actor fundamental de la vida económica de los mayas. 

LA MUJER- Las almas de alto rango podían incluso gobernar una ciudad, aunque no era lo usual.


EL OCASO 

El declive maya parece que comenzó hacia el año 790. En aquella época, las dinastías reales desaparecieron de buena parte de las ciudades, y sus cortes languidecieron y dejaron de funcionar como centros de poder. Se abandonó la construcción de edificios públicos, los sacerdotes dejaron de erigir estelas; cesó la producción de bienes santuarios, como la cerámica, los ornamentos personales; decayó la importación de productos exóticos, como el jade o las vistosas plumas de quetzal que adornaban los tocados de los reyes; los ajuares que acompañaban a los nobles en sus tumbas se empobrecieron y muchas ciudades fueron abandonadas. No hay constancia de que se produjeran ataques exteriores, incendios, epidemias y catástrofes, ni tampoco un colapso agrícola. 

Las ciudades-estado participaban de una misma civilización, pero, a su vez, se mostraban muy celosas de su identidad, por lo que es muy posible que acabaran agotándose económica y militarmente por mantener su prestigio y poder. 

Cuando hicieron su aparición los primeros conquistadores españoles en la península de Yucatán, en 1527, la deslumbrante civilización maya había quedado reducida a un rosario de ciudades decadentes e inconexas, dominadas por familias nobles, empobrecidas y sin el brillo de su esplendorosa cultura. 







sábado, 29 de julio de 2017

LA GRECIA MICÉNICA. (PRIMERA PARTE)


Llamada por Schliemann "máscara de Agamenón", aunque esta pieza proviene de una época anterior a la supuesta fecha en que se llevó a cabo la Guerra de Troya. 

Hablar de la civilización micénica es hablar de lo primeros griegos, de aquellos griegos de los que tanto hablo Homero en sus poemas. Sobre su procedencia no existe consenso entre los especialistas en la materia, y quizá no la haya jamás debido a la falta de elementos para determinar ese tipo de datos. Las conjeturas son diversas y la mayoría de ellas se basa en los restos materiales y en los estériles documentos en lineal B que se han descubierto. Por ello, pasemos a otro tema. 

El nombre "micénico" es tan inexacto y engañoso como el de "minoico". Ha triunfado en parte por las excavaciones del alemán Schliemann, y en parte por el papel preponderante que se cree tuvo la ciudad de Micenas sobre los otros reinos griegos. 

Lineal B, sistema de escritura basado en el lineal A (minoico) para plasmar el griego micénico. Antecedió varios siglos al uso del alfabeto en Grecia. 

Por otro lado, en la cronología micénica no existen hitos claros, como batallas o muerte de personajes importantes, que ayuden a establecer periodos o fases, es por esta razón que los especialistas han optado por basarse en estilos de cerámica, formas de enterramiento y en otros cambios en los restos materiales, las fases de la civilización micénica es la siguiente: 

  • Periodo de las tumbas de pozo (1600 hasta 1500 a.C) 
  • Periodo de las tumbas thóloi (1500 hasta 1400 a.C) 
  • Periodo de la ocupación del palacio de Cnosos (1400) Entre este año y el 1200, los micénicos experimentaron su mayor esplendor. 
La puerta de los leones.


¿Cómo eran los micénicos? 

Los esqueletos hallados en la tumba de Micenas y otros emplazamientos tenían una estatura media de 1,67 metros los hombres y 1,55 las mujeres. La edad promedio de los varones enterrados parece ser de 35 años y la de las mujeres de poco más de 30. Entre las afecciones que se encuentran en los esqueletos, aparte de problemas dentales, está la artritis en el brazo izquierdo, quizá por cargar un armamento sumamente pesado. 

La ropa típica era una túnica de mangas cortas y ceñida a la cintura. La moda femenina se basaba en la minoica. Se encuentra la típica falda de volantes y el corpiño ajustado, que podía abrirse de la parte superior para así mostrar los senos. Encima de la ropa podían llevar todo tipo de adornos: cuentas, placas de oro cosidas, lentejuelas, adornos de oro...etc. 

Organización Política 

Se sabe gracias a las tablillas en lineal B, que la organización de los micénicos era centralizada, y se organizaban en torno a los grandes palacios, que a diferencia de los palacios minoicos, poseían imponentes murallas, con muros que los griegos posteriores llamarían "ciclópeos" debido a su majestuoso tamaño.  

A la cabeza del reino había un rey o wanáx, título que corresponde con el de ánax andrôn que recibe en la Iliada Agamenón, rey supremo de la expedición contra Troya. La siguiente figura en poder y honores parece ser el lawagetas, literalmente "conductor del pueblo en armas". Los nobles que rodeaban al rey eran conocidos como hequetai, "seguidores". El damos, debía ser el pueblo libre. Se trataría de campesinos que poseían sus propias tierras. También había doeroi o esclavos. 

Arte Micénico 


RELIGIÓN 

Los griegos creían que parte de su religión provenía de Creta, y esto se puede constatar con las representaciones de las divinidades micénicas que son muy similares a las cretenses. Sin embargo, también existe la teoría de que los griegos convivieran con una población de la llamada "vieja europa", asentada en aquel territorio desde siglos atrás, que profesaba una religión parecida a la minoica. 

Aparte de esas influencias previas, los micénicos ya adoraban a muchos dioses del panteón clásico. Gracias a las tablillas en lineal B, sabemos que rendían culto a Zeus y a su esposa Hera, a Poseidón, a Dionisio, a Hermes, a Ares y a Ártemis. Es posible que ya conocieran a Apolo en la forma de Paiawon. ¿Estos dioses ya poseían las características de la Grecia clásica? eso es un enigma, ya que las tablillas no informan nada sobre ese tema. 

Los dioses antiguos necesitaban sacrificios y de brindárselos se encargaban personas específicas, a saber, los sacerdotes y sacerdotisas. Lo que se ofrendaba era aceite, trigo, miel y algunos animales, amén de vasijas valiosas. 

Comercio 

En su momento de esplendor, los micénicos comerciaban con todo el Egeo y más allá. Gracias al descubrimiento de dos barcos naufragados, nos podemos dar una idea de los productos que importaban y exportaban aquellos griegos de la edad del Bronce. A saber: bronce, cobre, estaño, ámbar del Báltico, colmillos de elefante y de hipopótamo, cáscaras de huevos de avestruz, madera de ébano, lingotes de vidrio fundidos con cobalto o cobre, joyas de oro y plata, herramientas de bronce y un escarabeo con el nombre de la célebre Nefertiti. 

Arquitectura 

La manifestación más característica de la arquitectura micénica son las tumbas de tholos. La más conocida de ellas es la Tumba de Atreo. 


La tumba está construida en la ladera de una colina, no muy lejos de Micenas. Esta constituida por un corredor de 39 metros formado por paredes que se levantan poco a poco. Sobre la puerta hay un dintel que se calcula que pesa 120 toneladas. Por encima de él se encuentra algo muy característico: las hileras de piedra superiores no se apoyan en el centro del monolito: están cortadas por bordes oblicuos, de forma que conforme se sube las hiladas se acercan más, hasta juntarse en la décima fila. El hueco que forma el dintel tiene forma triangular, por lo que se denomina como "triángulo de descarga". 


Tras cruzar un pasillo nos encontramos bajo una bóveda de 15 metros de diámetro y casi 14 de altura. Se le suele llamar "falsa", porque una cúpula de "verdad" es un arco al que se hace describir una rotación completa, y como arco que en sus elementos transmiten empujes horizontales. Auténtica o no, la cúpula sigue impresionando. 

En cuanto a los palacios, su arquitectura era mucho más simple que la de Cnosos. El núcleo era el mégaron o salón del trono; una estancia de planta cuadrada, con un gran fuego circular en el centro. En cierto modo el mégaron se asemeja a algunas construcciones del norte como el Heorot que aparece en el poema épico Beowulf. 


Otra diferencia con Creta es que los palacios estaban rodeado de murallas de hasta seis metros de grosos, construidas con bloques de piedra tan grandes que, los griegos posteriores las llamarían "ciclópeas", debido a lo monumental de su tamaño. 

Fuente: La gran aventura de los griegos. J. Negrete. 

SEGUNDA PARTE PROXIMAMENTE. 









domingo, 23 de julio de 2017

RASPUTÍN: LA PERDICIÓN DE LOS ZARES






La mañana del 19 de diciembre de 1916, un cuerpo apareció entre los bloques de hielo del río Neva, en San Petersburgo. El hallazgo causó gran revuelo: una multitud de personas se acercó al lugar con vasos y jarras para recoger el agua sobre la que había flotado el cadáver del que consideraban un siervo del Anticristo. El cuerpo pertenecía a Rasputín, al que casi toda Rusia conocía y, sin duda, temía. En el seno de la familia real, la noticia cayó como balde de agua fría, especialmente para la esposa del zar, Alejandra Fiodorovna, que junto a su marido Nicolás II gobernaba Rusia desde hacía 22 años. No sólo había perdido al consejero en el que llevaba diez años confiando ciegamente para guiar su vida, la del Zar y la de toda Rusia, sino que su desaparición hacía resurgir en su memoria un vaticinio amenazador. Rasputín se lo había advertido: "Sólo mientras yo viva la dinastía pervivirá". El destino se encargó de la profecía. Dos meses después, Nicolás II perdía el poder al cabo de dos años moría también asesinado junto a toda su familia.




Grigori Yefimovich nació el 10 de enero de 1869 en la aldea de Pokrovskoie, situada a unos trescientos kilómetros al este de los montes Urales, creció en una familia de campesinos pobres. Durante su juventud llevó una vida parecida a la de sus paisanos de Siberia occidental: labraba tierra, vivía humildemente, visitaba asiduamente las tabernas y, con poco más de veinte años, se casaba con una mujer de un pueblo vecino. Praskovia Fiodorovna le daría cinco hijos, dos de los cuales, irían más tarde a vivir con él a San Petersburgo. Con el tiempo, su fama de bebedor y su tendencia a engañar a su esposa, cometer pequeños hurtos y discutir y pelear con sus vecinos le valieron los sobrenombres de grishka "loco", y de rasputa, o rasputnik, que en ruso significa inmoral, disoluto o depravado.


De ese primera época no se sabe mucho más, aunque sí destaca por insólita la anécdota sobre cómo aquel campesino violento decidió convertirse en un anacoreta ilumina de vida errante. Según parece, a los 18 años le propinaron una tremenda paliza por intentar robar unos caballos. Él lo soportó, y no sólo eso, según explicó, esa experiencia fue una revelación que le hizo descubrir que "el abuso es un gozo para el alma". Para la Comisión Extraordinaria que investigó los últimos años de los Romanov, ese fue el punto de inflexión que "cambió por completo su psique y le hizo volver la mirada a Cristo". A partir de ese momento, Rasputín se convirtió, al menos por un tiempo, en una persona nueva. Dejó de beber, de comer carne y dulces, y siguiendo la antigua tradición de los peregrinos que visitaban los lugares sagrados de Rusia, abandonó su pueblo para recorrer a pie miles de kilómetros. Guiado por su visión, llegaría incluso al monte Athos, en Grecia, de donde regresó envuelto en un aura de misterio y santidad. En aquella época, era habitual que muchos ascetas atravesaron las estepas de aldea en aldea. Algunos de ellos recibían el apelativo de starets, hombres de Dios que vivían en la pobreza y soledad y que ejercían de guías de otras almas.

Tras aquella época, Rasputín aseguró tener visiones y la capacidad de profetizar; comenzó a lograr su fama de sanador y santo. De ahí que cuando llegara a la capital en 1903, su nombre ya fuera conocido entre ciertos círculos eclesiásticos y de la alta sociedad interesados en el esoterismo. A principios del siglo xx el país estaba sumido en una crisis espiritual, lo que resultaba tremendamente propicio para personajes como Rasputín. Tras unas cuantas apariciones en sociedad, Rasputín consiguió deslumbrar a religiosos y aristócratas con acertadas predicciones que pusieron de relieve su gran clarividencia para detectar males y flaquezas.

El Palacio Real no era inmune a la sensación de crisis y catástrofe inminente que acogotaba a la sociedad rusa. Como su pueblo, también los zares se refugiaban en los milagros, las reliquias sagradas, las supersticiones y los iconos religiosos. Considerado débil de carácter, el zar Nicolás II vivía angustiado por haber nacido el mismo día que Job, ya que esto podía abocarlo al mismo destino mísero del personaje bíblico. Obsesionado con las historias de sangre y traiciones de sus antepasados, su gran temor era no poder celebrar los 300 años de la dinastía Romanov, en el trono desde 1613. La zarina Alejandra también compartía esa angustia y desazón, pero su actitud era más decidida, a diferencia de su esposo, ella estaba resuelta a implicarse con autoridad en el gobierno, ya que tenía el claro convencimiento de que con la ayuda de Dios podía plantar cara a los reveses del destino.

A partir de 1905, la sensación de crisis se hizo latente en Rusia, la derrota de Rusia ante Japón en ese año, provocó una revolución que llevaría al zar a ceder algunos de sus poderes para así establecer el primer parlamento, "La Duma". Puertas adentro las cosas no iban mejor. Alexis, el heredero, con poco más de un año de edad, padecía de hemofilia.

En estas circunstancias, la familia real había perdido la fe, y sólo se aferraban a alguna revelación y creían que llegaría de algún emisario proveniente del pueblo llano, por ello la llegada de Rasputín resultó más que oportuna. Primero se entrevistó con la zarina y poco después con Nicolás II. Rasputín logró impresionar a la familia real, y consiguió visitar a Alexis a quien, según se dice, logró sanar de su enfermedad. Algunos creen que lo que utilizó fue el hipnotismo, el cual pudo aliviarle temporalmente, sin embargo, sobre este hecho no hay certezas.

Convencida de que había llegado el "hombre de Dios" que esperaba, la zarina hizo de Rsputín, su protegido y él pudo aprovechar dicho favoritismo no sólo para infundirle valor y confianza, sino para convertirse en pocos años en un auténtico consejero de Estado. Tan confiado se sentía que, a partir de 1909, Rasputín empezó a abandonar su imagen ascética y piadosa. Cada vez más arrogante y e indecoroso, en 1910 fue acusado de haber violado a una niñera del heredero y, tras rumores de haber seducido no sólo a la zarina sino también a las duquesas, su papel en la corte empezó a ser cuestionado dentro y fuera del palacio y su figura saltó a la escena pública. La presa comenzó el ataque contra ese curioso personaje que, más allá de cuidar del heredero y de los zares, se atrevió a interferir en los asuntos de Estado.

En 1911, Rasputín ya había conseguido enfrentarse a todo el mundo. Sus influencias habían chocado con los intereses de la Iglesia, la burguesía, la aristocracia e incluso al Ejército, dada su ferviente oposición a que Rusia entrara en cualquier contienda militar, en contra de lo que pensaba la mayoría. Tildado de "semianalfabeto y depravado", se le acusaba de "haber derrotado a todos los partidos y haber obligado al zar a actuar dando la espalda a la opinión pública". Todos estaban en su contra. Mientras tanto la zarina hacía oídos sordos a todo lo que se hablaba de su protegido

El acoso a Rasputín se hizo insoportable, y comenzaron las amenazas de muerte. Una de ellas casi se consuma el 29 de junio de 1914, día en que fue apuñalado por una prostituta enviada por Iliodor, un monje antisemita. Aunque sobrevivió, Rasputín se debatió entre la vida y la muerte durante varios días. Poco después, Rusia entraba a la Primera Guerra Mundial, y Nicolás II partía hacia el cuartel general del Ejército. Aconsejada por Rasputín, y con su marido cada vez más apático y abatido en el frente, la zarina se fue haciendo gradualmente con el gobierno de la nación. Las acusaciones de nepotismo provenientes de la Duma no cesaban. Este clima llegaría a tal tensión que derivaría en la revolución del 17.

Muerte

Aunque Rasputín odiaba a la aristocracia, el 17 de diciembre de 1916, este aceptó una invitación al palacio del príncipe Yusupo, esposo de una sobrina del zar. Ahí intentaron envenenarle con pastelitos de cianuro, sin embargo, el veneno no le hizo efecto. Desesperados, decidieron pegarle un tiro mientras intentaba huir. Envolvieron su cuerpo con una sábana en plena madrugada tiraron el cuerpo de Rasputín a las aguas del río Neva. Parece que Rasputín fingió su muerte porque a pesar de haberle vendado las manos, al encontrar su cuerpo, los brazos se encontraban levantados.

Rasputín fue enterrado hacia el 21 de diciembre de 1916 en presencia de los zares y unos pocos testigos. Pero no descansó en paz por mucho tiempo. Los rumores sobre su gran fortuna propició que su tumba fuera profanada, sin embargo, al hurgar en su tumba sólo se encontró un pequeño ídolo de madera con las firmas de los zares y sus hijas al reverso. Para evitar más escándalos, el cuerpo fue trasladado e incinerado durante la noche. Tampoco ese momento defraudó a sus espectadores. Según se cuenta, al momento de incinerar el cuerpo de Rasputín, este parecía levitar sobre las llamas, para después desaparecer.


Fuente: Historia y Vida. Edición Especial #12.

domingo, 16 de julio de 2017

UN ACERCAMIENTO A LA HISTORIA NÓRDICA



Los vikingos crearon una civilización de más de trescientos años, entre 793 y 1103, extendida por todo el hemisferio norte desde Rusia hasta Canadá, y que significó un hecho clave en la formación de Europa. 

Texto tomado de: Historia. National Geographic #17. La europa Medieval. 

Para entender a los vikingos debemos valorar la expresión "fara í víking", es decir, "ir de expedición" en nórdico antiguo. Para algunos, como el obispo de Hamburgo, Adam de Bremen, se refiere a su condición de piratas, y para otros como el historiador islandés del siglo XII Snorri Sturluson, a la condición de unos hombres que iban de un sitio a otro en viajes de comercio y conocían muchos lugares. 

Fueron por tanto, guerreros y comerciantes. Si bien, con el nombre de vikingos hoy se designa a tres pueblos diferentes: los daneses, cuyos principales objetivos fueron: Inglaterra y la Europa carolingia; los noruegos, que se interesaron por Escocia, las Shetland, las Orcadas, la costa norte y este de Irlanda, Islandia y Groenlandia; y, finalmente, los suecos, que se dirigieron por el este al Báltico hasta la región de los grandes lagos rusos, y desde el Ladoga, eligieron dos rutas: por la más oriental descendieron hacia Gnezdovo por el río Dvina y por el Volga hasta llegar al mar Caspio en Itil, donde entraron en contacto con las caravanas que conducían a las lejanas ciudades de Bujara y Samarcanda; también llegarían, atravesando el Caspio, hasta Gurgan y Bagdad; por la ruta más occidental, desde Nóvgorod alcanzaron Kiev para después descender por el Dnieper hasta el Mar Negro, en Odesa y desde allí arribar incluso a las costas del Imperio Bizantino.

Las primeras expediciones tuvieron lugar entre 793 y 850 y fueron de tanteo. Pasado el año 850, estuvieron mejor organizadas; baste recordar la expedición que el año 858 hizo Björn Brazo de Hierro hizo por la costa atlántica hasta internarse por el río Guadalquivir, luego pasar al estrecho de Gibraltar y Algeciras, hasta llegar a Murcia y las Baleares, y remontando la costa catalana, alcanzar Narbona, Nimes y Valence, e incluso Pisa y Roma. La reacción europea no se hizo esperar. Se trataba de impedir el saqueo de los vikingos.

Los vikingos promovieron entonces el terror como un elemento del juego de la guerra, llevando a cabo rituales sangrientos como el blódörm: una práctica que consistía en extraer los pulmones de un hombre tumbado boca abajo y cuya sangre se expandía como si fueran unas alas, de ahí el nombre de "águila de sangre", con el que también se le conoce.

LA VIDA COTIDIANA EN UNA ALDEA VIKINGA 



La expansión vikinga creó emplazamientos de matiz escandinava en los lugares más remotos de la geografía europea, prueba de que tenían una avanzada cultura material, y que no eran los bárbaros de los que se habla a menudo. Los más importantes son los de Lindholm Hoje, en Dinamarca, Bergborshvall, en Islandia, y sobre todo el de Stöng, también en Islandia, admirablemente reconstruido por Agustsson.

Las aldeas constaban corrientemente de:


  • Empalizada: unas bardas rodeaban las aldeas a modo de empalizada. En su interior, la gente llevaba una vida dedicada al trabajo duro, pues la temporada de cultivo era breve y era imprescindible acumular provisiones para el invierno. 
  • Las casas: la construcción vikinga más característica es la skemma, una pequeña casa de un solo arco, con madera de roble, paredes de adobe y techo de paja de entre 10 y 30 m de longitud. La skáli era una casa principal de mayor tamaño. 
  • Las parcelas. Los vikingos labraban la tierra con un arado simple de madera (ardr), aunque también conocieron la carruca de hierro (plogr) con reja y el rastrillo (herfi). Cultivaban vegetales como arvejas y coles, y criaban cabezas de ganado. 
  • El fuerte. Fyrkat es uno de los pocos fuertes circulares que se han encontrado en Dinamarca. Hoy convertido en museo, desde finales del siglo X. Está rodeado de una muralla de barro y contenía 16 casas de arco largo. 
  • El puerto o Wik. Era un lugar especial para un pueblo constructor de naves y esencialmente marinero. Las naves tenían un casco que les permitía navegar por los ríos y atracar en la arena de las playas. El principal puerto fue Hedeby. 


El verdadero rostro de un vikingo



Esta cabeza de vikingo procede de Sigtuna, una población situada junto al lago Mälaren, cerca de Estocolmo [...]. El casco cónico con protección nasal, la barba y un pronunciado bigote ofrecen una imagen más cercana a la realidad que las habituales y a menudo deformadas leyendas románticas, y que se corresponde mejor con el término nórdico antiguo vikingr. 

LAS NAVES VIKINGAS 



Los barcos vikingos se convirtieron en una de las señas de identidad más característicos de este pueblo marino. Eran navíos de madera, dotados de una única vela cuadrada y un mástil central, que también podían ser impulsados por remos. Pese a su diversidad en cuanto tamaño, calado y perfil, todas las embarcaciones se construyeron siguiendo la técnica del tingladillo, mediante planchas longitudinales de una sola pieza que iban de proa a popa y componían el casco del barco. Existían dos tipos de barcos vikingos: 

  • Knarr: Esta embarcación era una nave de carga que, al ser más ancha y profunda, resultaba más lenta y menos maniobrable que el Drakkar, pero en cambio disponía de más espacio en el centro para almacenar mercancías y animales 
  • Drakkar: Era la nave de guerra y recibía su nombre del mascarón de proa con cabeza de dragón. Larga, estrecha y de poco calado, podía penetrar grandes distancias por los ríos o ser llevada fácilmente a tierra en una incursión.